Bueno, parece que ya hace menos frío pero aún hay que seguir abrigándose como hace mi niña.
Uno de esos días de tanto frío que tuvimos hace poco mi hija me sacó dos madejas de lana de estos colores tan bonitos y me pidió que le hiciese un nuevo cuello.
Decidí hacérselo en punto concha o abanico porque me encanta como queda la combinación de colores.
Y así de abrigadita va ella al instituto todas las mañanas.


















